El término Desinsectación se refiere al conjunto de técnicas y métodos dirigidos a prevenir y controlar la presencia de ciertas especies de artrópodos nocivos en un habitad determinado. Aunque en sentido especifico el término se refiere al control de insectos ( en conjunto representan el 80% de las especies conocidas ), éste engloba a otras especies, fundamentalmente arácnidos y crustáceos, cuyas características básicas son: invertebrados, con el cuerpo segmentado, dotados de exoesqueleto quitinoso, apéndices articulados en número par y reproducción sexuada ( con excepciones ). Por todo ello, y como principio general, la desinsectación tiene como objetivo el control, y en su caso, la eliminación de insectos y por ende de los artrópodos.

MÉTODOS DE LUCHA
El control de artrópodos comprende una amplia gama de técnicas y métodos de actuación que, en muchas ocasiones, se emplean complementariamente con objeto de conseguir los mejores resultados y que se han desarrollado atendiendo a las necesidades planteadas para conseguir mayor eficacia en los tratamientos de desinsectación:

·Medidas de gestión ambiental. Tienen por objeto modificar las condiciones estructurales del medio en el que se desenvuelve una determinada especie

·Medidas preventivas. Tienden a asegurar las condiciones elementales necesarias para evitar la proliferación o el acceso de las especies nocivas.

·Métodos físicos. No son eficaces para combatir una plaga cuando ésta se plantea a gran escala, sino que son apropiados para combatir poblaciones reducidas.

·Métodos químicos. Los insecticidas químicos (Biocidas), constituyen el arma más importante en la lucha contra las plagas y vectores de enfermedades humanas. Muchos de ellos son sumamente eficaces cuando se utilizan en tratamientos ambientales o domésticos.

TIPOS DE INSECTICIDAS
Los insecticidas de mayor importancia en el control de plagas urbanas se pueden clasificar por el siguiente orden:

·Organoclorados: Primeros insecticidas sintéticos, pero debida a su elevada toxicidad y lenta degradación, hoy en día no son empleados en el control de plagas.

·Organofosforados: Compuestos orgánicos que contienen fósforo. Insecticidas de contacto, que pueden actuar por ingestión o inhalación. Su mecanismo de acción consiste en la inhibición de la enzima Acetilcolinesterasa, provocando la interrupción de los impulsos nerviosos, causando la muerte.

·Carbamatos: Su mecanismo de acción es similar al de los organofosforados y se diferencian de estos en que poseen una mayor selectividad contra diferentes especies.

·Piretroides: Son insecticidas de moderada toxicidad. Su mecanismo de acción se lleva a cabo alterando el equilibrio sodio-potasio sobre las neuronas, con la consiguiente sobreexcitación, parálisis y muerte del insecto.

·Reguladores del crecimiento: Actúan interfiriendo en la enzima quitina-sintetasa, que es la encargada de polimerizar la N. Acetilglucosamina que constituye el armazón de la quitina, necesaria para proteger las larvas en sus distintas fases de crecimiento. Su inconveniente es que actúan sólo en los estados larvales y no contra adultos.

Los insecticidas únicamente pueden ser efectivos cuando consiguen ponerse en contacto con el insecto, para lo que se formulan con otras sustancia (disolventes, diluyentes, coadyuvantes...) con el fin de favorecer su dispersión, adherencia, además de limitar los peligros de su manipulación y para el medio ambiente.

INSECTICIDAS: PRESENTACIÓN
Los diferentes tipos de presentaciones disponibles en la actualidad son:

Polvos mojables, Lacas, Polvos de contacto, Fumígenos, Cebos, Fumigantes, Concentrados emulsionantes, Microencapsulados, Soluciones, Geles.

Este último tipo de formulación presenta un gran número de ventajas en su aplicación con respecto a las otras formulaciones. Entre estas ventajas podemos señalar:

a. Efectividad contra insectos resistentes a insecticidas convencionales.
b. Tratamientos limpios y sin molestias.
c. Su aplicación selectiva limita efectos negativos sobre aplicadores, clientes y organismos no diana al medio ambiente.
d. Prolongado control.
e. No es bioacumulable.

MÉTODOS FÍSICOS
No son eficaces para combatir una plaga cuando ésta se plantea a gran escala, sino que son apropiados para combatir poblaciones reducidas. Los más empleados son:

a.Calor: Los artrópodos son sensibles a las temperaturas elevadas y en media hora pueden ser destruidos a 60-70º C.
b.Frío: A temperaturas inferiores a 10º C, la mayor parte de los insectos interrumpe toda actividad.

MÉTODOS QUÍMICOS
Los insecticidas químicos (Biocidas), constituyen el arma más importante en la lucha contra las plagas y vectores de enfermedades humanas. Muchos de ellos son sumamente eficaces cuando se utilizan en tratamientos ambientales o domésticos.