Se conoce con el nombre de Desratización aquel conjunto de técnicas de saneamiento que se aplican tanto para el control como para la erradicación de ratas y ratones en un espacio físico determinado.

Las razones por las que debemos controlar a los roedores son diversas, aduciendo aspectos tanto sanitarios, económicos como psicológicos.

MÉTODOS DE LUCHA
La lucha contra los roedores requiere método y perseverancia, existiendo dos técnicas estrechamente ligadas:

1.La desratización pasiva.
2.La desratización activa.


1.La desratización pasiva:

Consiste en impedir a los roedores penetrar, vivir y proliferar en los locales y viviendas. Para conseguir este objetivo, tendremos que llevar a cabo operaciones basadas en:

·Mejoramiento de las construcciones, con el fin de impedir los refugios de los vectores.

·Cambios y correcciones en el medio ambiente, eliminando así toda fuente de alimentación de estos animales.

Entre las operaciones de lucha antivectorial pasiva que podemos emplear destacamos las siguientes:

·Control de zonas de almacenamiento.

·Eliminación de refugios y aberturas, con reparación de grietas.

·Utilización de envases para los desechos, provistos de tapa hermética.

·Adopción de barreras arquitectónicas tales como:

-Reparación de las puertas que tengan a nivel del piso aberturas mayores a 1 cm de luz.
-No mantener objetos y muebles que puedan servir de guarida (casas viejas, sillones, sofás antiguos.....)
-Los retretes de los pisos bajos deben tener sifón.
-Se deben clausurar las alcantarillas abandonadas.

2.La desratización activa:

Está basada en técnicas destructivas que sirven para originar la muerte a los roedores. Podemos distinguir dos tipos de desratización activa:

·La que emplea procedimientos físicos.
·La que emplea procedimientos químicos.


Dentro de los procedimientos físicos los más empleados son las trampas, que como su nombre indica, son artilugios que sirven para atrapar a los roedores. Dichas trampas se utilizan, tanto con fines científicos, como de control de poblaciones.

Los procedimientos químicos consistirán en el empleo de las distintas formulaciones existentes en el mercado, así como de las zonas a tratar.


 

TIPOS DE RODENTICIDAS
Los rodenticidas son sustancias químicas utilizadas para la exterminación de roedores.

Todas las formulaciones rodenticidas están diseñadas para introducir el veneno en el sistema digestivo del animal que se desea combatir. Esto puede lograrse de dos maneras:

·Directamente, utilizando cebos.
·Indirectamente, con una formulación de contacto que se adhiere al pelo del animal y es ingerida cuando se lamen.

La formulación más comúnmente usada es el cebo sólido. Además de los granos sueltos, podemos destacar los:

a) Cebos peletizados (comprimidos).

Los productos preparados por compresión o extrusión no tienen ventajas obvias de comportamiento, en relación con los granos sueltos, pero resultan atractivos para el consumidor.

b) Bloques de cereal unidos con parafina resistente a la humedad.

Este tipo de raticida consiste en bloques de cera o parafina mezclados con el raticida. Posee, por tanto, carácter hidrófugo (resistente al agua), lo que le hace especialmente indicado para zonas con alto contenido en agua. Ejemplo: las alcantarillas.

c) Saquitos (sachets).

Un sustituto de los bloques parafinados son los saquitos individuales - (sachets) de cebo en granos sueltos o peletizados, que pueden arrojarse en lugares inaccesibles para la colocación " in situ " del cebo.

d) En polvo.

Se utiliza para las bocas de madrigueras y caminos utilizados por los roedores.

e) Geles.

Este tipo de presentación es ideal para su empleo en lugares o ambientes donde los alimentos se manipulan, almacenan o comen y donde las personas viven y trabajan.

Por su parte los rodenticidas líquidos se usan como complemento de la desratización con cebo, en especial en almacenes o lugares en los que el roedor tiene difícil acceso a fuentes de bebida y en cambio existen grandes cantidades de cereales.